
Un científico arrancar demente que creyó en su propia inmortalidad y se convirtió en víctima de su arrogancia. Tras su muerte, se transformó en el Carcelero del Infierno, conservando su crueldad y su sed de venganza.
Que unas nulidades como ustedes me saquen tanto de quicio e incluso me obliguen a luchar a plena fuerza... A eso es a lo que yo llamo una «mala broma».




















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